CIRUGÍA BARIÁTRICA - BYPASS GÁSTRICO LAPAROSCÓPICO

¿Qué es el ByPass Gástrico Laparocópico?

El bypass gástrico laparoscópico o cirugía de derivación gástrica laparoscópica es una de las técnicas de cirugía bariátrica, es decir, uno de los procedimientos utilizados para el tratamiento de la obesidad mórbida. Es un procedimiento de tipo mixto: restrictivo y malabsortivo. Esta cirugía consiste en crear un pequeño estómago que permite que el paciente se sienta lleno al consumir porciones pequeñas de alimento además de conectar el pequeño estómago directamente con el intestino con el fin de disminuir parcialmente la absorción de algunos alimentos y promover la pérdida de peso significativamente (más que con una Banda Gástrica).

Las cirugías bariátricas evolucionan constantemente y el el bypass gástrico es una excelente herramienta para perder peso, pero para obtener resultados óptimos, es necesario que el paciente siga una serie de pasos para cambiar su estilo de vida en cuanto a alimentación y actividad física después de la operación. Este procedimiento no es una cirugía nueva, pues se practica en muchos lugares del mundo desde hace más de 30 años. La vida del paciente después de algunos años de ser operado es completamente normal y la posibilidad de presentar enfermedades es notablemente menor que la de las personas que no se han practicado la cirugía y permanecen con obesidad. Lo que ha hecho que aumente el número de cirugías de bypass gástrico en los últimos años es la posibilidad de realizar este procedimiento por medio de cirugía laparoscópica, sin la necesidad de hacer incisiones grandes en el abdomen a diferencia de una cirugía abierta y los beneficios para el paciente son notables.

El bypass gástrico es uno de los tipos más comunes de cirugía bariátrica y muchos cirujanos la prefieren porque tiene menos complicaciones que otras cirugías para tratar la obesidad y promover la pérdida de peso. Es una cirugía que ofrece muy bueno resultados a futuro y no afecta demasiado a la calidad de vida de la persona sometida a ella. A diferencia de otros procedimientos, este se caracteriza por la modificación anatómica del sistema digestivo para tratar la obesidad severa.

Beneficios del ByPass Gástrico Laparoscópico

El realizarse una cirugía de bypass gástrico puede ayudar a la mejora en el tratamiento de ciertas patologías como la diabetes, hipertensión, hiperlipidemias, asma, gastritis o apnea obstructiva del sueño en un 80% de los casos. Además de que mejora los cuadros de lumbalgia, artritis y depresión hasta un 70%.

Se garantiza la pérdida de peso hasta un 70% durante los primeros 18 meses después de la cirugía, incluso se han reportado varios casos en el que se pierde un 77% del peso corporal en el primer año de cirugía (siguiendo al pie de la letra las recomendaciones e indicaciones necesarias para que el procedimiento funcione óptimamente). Al realizarse un bypass gástrico se mejora el metabolismo lipídico y la función de ciertas hormonas implicadas en el proceso de digestión y absorción de alimentos. El éxito en la pérdida de peso a largo plazo está garantizado y los resultados muestran que más de el 90% de los pacientes pierden al menos un 50% de su peso corporal después de la cirugía. La cirugía puede aportar grandes beneficios físicos pero también personales, ya que una vez que se alcanza la meta, el paciente tendrá más energía y se sentirá más sano(a) física y emocionalmente.

Candidatos para ByPass Gástrico Laparoscópico

Antes de tomar la decisión de someterse a una cirugía de bypass gástrico es importante considerar algunos factores para saber si el paciente es candidato para un procedimiento de este tipo. El bypass gástrico se puede recomendar si el paciente tiene:

  • Un IMC (Índice de Masa Corporal) de 40 o mayor, es decir, obesidad extrema.
  • Estar al menos 45 kg. por encima del peso recomendado.
  • Un IMC de 35 o más y una afección médica grave que se puede mejorar con la pérdida de peso.
  • IMC mayor a 35 y un grave problema de salud relacionado con el peso: presión arterial, diabetes tipo 2, apnea del sueño, etc.

En algunos casos, también se puede calificar para ciertos tipos de cirugía de pérdida de peso si el IMC es de 30 a 34 y se tienen serios problemas de salud relacionados con el exceso de peso. Sin embargo, el bypass gástrico no es una solución para todas las personas que sufren de sobrepeso severo, pues es posible que se tenga que cumplir con ciertas pautas médicas para ser un candidato y calificar para este tipo de cirugía.

Pronóstico del ByPass Gástrico Laparoscópico

La mayoría de los pacientes suelen perder de 4.5 a 9 kilogramos en el primer mes después de la cirugía. Una vez que el peso se haya reducido, los nuevos hábitos de alimentación harán que el progreso sea más rápido y efectivo. Se puede llegar a perder hasta la mitad (o más) del peso inicial en los primeros 2 años si el paciente se apega a la nueva dieta y plan de ejercicios indicados por el médico. Además, el perder peso puede ayudar a mejorar algunas enfermedades como asma, reflujo gastroesofágico, colesterol alto, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, apnea obstructiva del sueño y facilita la movilización y realización de actividades cotidianas. La rapidez en la pérdida de peso disminuirá con el tiempo, pero si la persona se apega a las recomendaciones del médico, seguirá perdiendo peso y su salud mejorará considerablemente.

Es importante que el paciente siga acudiendo al médico después de la operación para que éste evalúe el proceso además de seguir sus indicaciones al pie de la letra, tales como ejercitarse de 3 a 5 veces por semana para mantener el peso deseado y comer tres comidas pequeñas durante el día, mismas que deben de aportar los nutrientes necesarios para mejorar la calidad de vida y seguir promoviendo la pérdida de peso a largo plazo.

Los resultados pueden variar dependiendo de la persona debido a múltiples factores, incluyendo la adherencia y compromiso del paciente con el tratamiento. Aunque la pérdida final de peso puede no ser tan grande como la derivación gástrica, el paciente deberá continuar bajando de peso hasta por 2 o 3 años después de la operación. Pesar menos también debe facilitar la movilización y realización de actividades cotidianas, además mejorar ciertas afecciones y evitar complicaciones a largo plazo. La media de pérdida de peso después de una cirugía de manga gástrica es de hasta el 65% del peso original (en un rango de hasta 5 años).

Riesgos del ByPass Gástrico Laparoscópico

El bypass gástrico es, sin duda, una de las técnicas más exitosas para perder peso en casos de obesidad mórbida, pero debido a sus características de riesgo solo debe realizarse en pacientes seleccionados y calificados para este tipo de procedimiento médico. Se ha obtenido una media de resultados de pérdida de peso desde 70%, hasta 80%. La mayor pérdida se produce durante los primeros 6 meses después de la cirugía y es permanente siempre y cuando el paciente mantenga los nuevos hábitos dietéticos.

El bypass gástrico es exitoso por tres razones:

  • El estómago se hace mucho más pequeño y la persona se siente satisfecha rápidamente (es una cirugía restrictiva).
  • Se absorben menos calorías mientras que los alimentos llegan al sistema digestivo (malabsorción).
  • La parte del estómago que se corta es la que produce la grelina, hormona que se encarga de producir la sensación de hambre.

Sin embargo, como en toda intervención quirúrgica, existen riesgos. Algunos de ellos se derivan de pasar por un quirófano, más cuando se trata de una enfermedad como la obesidad, pues existe un riesgo especial de trombosis venosa profunda o pulmonar. Otras complicaciones descritas a mediano y largo plazo son estenosis, obstrucciones, úlceras, diarreas, infección, problemas pulmonares o respiratorios, hernias, obstrucción intestinal, cálculos biliares, perforación uterina y cirrosis, entre otras. Pero para evitar estos riesgos se toman todas las medidas preventivas necesarias antes de que el paciente sea sometido a la cirugía.

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