CIRUGÍA LAPAROSCÓPICA - ACALASIA Y CARDIOMIOTOMÍA

¿Qué es la Acalasia?

La alacasia es un trastorno infrecuente del esófago que puede presentarse a cualquier edad. Se produce por la incapacidad del esófago para contraerse y empujar los alimentos hasta el estómago y por falta de relajación del esfínter esofágico inferior, lo cual impide el correcto paso de los alimentos al estómago, es decir, el alimento se queda, literalmente, atascado en la garganta. Se origina por distintas alteraciones en las estructuras nerviosas del esófago.

¿Cuáles son las causas de la Acalasia?

En la mayoría de los casos, la acalasia es ocasionada porque un conjunto de nervios (el plexo de Auerbach) que se encuentran situados en el esófago inferior, fallan, por lo que se interrumpe el suministro de la musculatura esofágica a través de los nervios (inervación). Hasta ahora, las causas exactas de este padecimiento se desconocen, el 97% de los casos de acalasia son considerados idiopáticos (sin causa conocida). En el 2% de los pacientes se ha observado una tendencia familiar y aproximadamente el 1% de los casos presentan alguna enfermedad neurológica (como Parkinson).

¿Cuáles son los Síntomas de la Acalasia?

Usualmente, la alacasia se manifiesta a través de los siguientes síntomas que la caracterizan:

  • Molestias al tragar (disfagia)
  • Eructos o regurgitación
  • Sensación de pesadez en la zona del pecho
  • Hipermotililidad (aumento de movimientos del esófago)
  • Alteraciones en el proceso digestivo

En un principio, los síntomas de la Alacasia no aparecen de forma constante, sino que se manifiestan de manera paulatina y levemente. En una etapa más avanzada, los síntomas comienzan a afectar negativamente la vida diaria del paciente, de tal manera que pueden sufrir una pérdida de peso progresiva.

Cardiomiotomía para la Acalasia

La cardiomiotomía para la acalasia es un procedimiento quirúrgico que tiene como objetivo reducir la presión a nivel del músculo del esfínter para permitir que la comida y los líquidos pasen de manera correcta hacia el estómago. Este procedimiento se realiza con una técnica llamada cardiotomía extramucosa de Heller, en la que se corta el esfínter, asimismo, se debe completar una técnica de antirreflujo gastroesofágico (funduplicatura) para evitar complicaciones durante la cirugía.

La cardiomiotomía generalmente se realiza utilizando técnicas mínimamente invasivas (laparoscopía o robótica), con cinco pequeñas incisiones o una sola abierta en el abdomen o el lado izquierdo del tórax, entre las costillas. Durante la intervención, el cirujano cortará los músculos afectados en el esófago y estómago con la finalidad de que la comida pueda llegar al estómago fácilmente.

Esta cirugía es una excelente opción para obtener buenos resultados a largo plazo. La cardiomiotomía permitirá la relajación del esfínter esofágico inferior que se encontraba cerrado, dejando un adecuado paso hacia el estómago.

¿Cómo es la recuperación de la Cardiomiotomía?

Al igual que en cualquier otro procedimiento quirúrgico, existen riesgos asociados con una cardiomiotomía. Una de las ventajas de esta intervención es que es mínimamente invasiva, pues se realiza vía laparoscópica, lo cual reduce el índice de riesgos y complicaciones durante y después de la cirugía.

Por lo general, el paciente deberá permanecer en el hospital de 24 a 48 horas después de su operación (si es cirugía abierta, deberá permanecer más tiempo), pero podrá regresar a sus actividades regulares en dos o tres semanas. Antes de que el paciente sea dado de alta, se le hará un examen de deglución de bario para confirmar que no existan fugas y que el bario esté pasando a través del esófago sin problemas. Generalmente se indica una dieta líquida por varios días y después una dieta blanda durante algunas semanas. Si la deglución mejora, los pacientes progresarán a una dieta regular después de asistir a una consulta de seguimiento con su cirujano.

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